Caminando a la puerta no pare de mirar su espalda, recordando e
imprimiendo me el calor del cuerpo en mi memoria, se dio la vuelta y me dijo:
Prométeme una cosa...¿Esto es para siempre?. Con una enorme sonrisa le dije:
Para siempre mi amor. Me regalo una sonrisa y me dijo: Eso pensé, entonces esta
no va a ser la ultima vez que nos vemos, persigue tus sueños. Y se esfumo.
En ese momento cerré los ojos, imprimiendo su
recuerdo en mi cuerpo, en mi mente y en mi corazón, no paraba de temblar. Pero
cuando los volví a abrir, estaba a oscuras, con otra ropa, con el cuerpo
tendido... otro sueño. Pero no lo sentí así, lo sentí tan real, que casi rompo
en llanto cuando caí en razón, pero recordé todo lo que me había dicho, puse mi
mano en el corazón, visualizando su cara y me dije:
Esto es para siempre, algún
día voy a abrir mis ojos y vas a seguir ahí, tan real, como en mis sueños.


No hay comentarios:
Publicar un comentario